martes, 3 de mayo de 2016

Himno Nacional

CORO
­Salve oh Patria, ¡mil veces! ­Oh Patria!
­gloria a ti! Y a tu pecho rebosa
gozo y paz, y tu frente radiosa más que el sol contemplamos lucir.

ESTROFAS
I
Indignados tus hijos del yugo
que te impuso la ibérica audacia,
de la injusta y horrenda desgracia
que pesaba fatal sobre ti,
santa voz a los cielos alzaron,
voz de noble y sin par juramento,
de vengarte del monstruo sangriento,
de romper ese yugo servil.

II
Los primeros los hijos del suelo
que, soberbio; el Pichincha decora
te aclamaron por siempre señora
y vertieron su sangre por ti.
Dios miró y aceptó el holocausto,
y esa sangre fue germen fecundo
de otros héroes que, atónito, el mundo
vio en tu torno a millares surgir.

III
De estos héroes al brazo de hierro
nada tuvo invencible la tierra,
y del valle a la altísima sierra
se escuchaba el fragor de la lid;
tras la lid la victoria volaba,
libertad tras el triunfo venía,
y al león destrozado se oía
de impotencia y despecho rugir.

IV
Cedió al fin la fiereza española,
y hoy, oh Patria, tu libre existencia
es la noble y magnifica herencia
que nos dio, el heroísmo feliz;
de las manos paternas la hubimos,
nadie intente arrancárnosla ahora,
ni nuestra ira excitar vengadora
quiera, necio o audaz, contra sí.

V
Nadie, oh Patria, lo intente. Las sombras
de tus héroes gloriosos nos miran,
y el valor y el orgullo que inspiran
son augurios de triunfos por ti.
Venga el hierro y el plomo fulmíneo,
que a la idea de guerra, y venganza
se despierta la heroica pujanza
que hizo al fiero español sucumbir.

VI
Y si nuevas cadenas prepara
la injusticia de bárbara suerte,
­gran Pichincha! prevén tú la muerte
de la patria y sus hijos al fin;
hunde al punto en tus hondas extrañas
cuando existe en tu tierra: el tirano
huelle sólo cenizas y en vano
busque rastro de ser junto a ti.
 

martes, 26 de abril de 2016

HISTORIA DEL ECUADOR

La historia de Ecuador es, en muchas formas, cíclica. Se trata de un país que siempre ha estado luchando contra retos sociales, políticos, económicos y geográficos. Los mismos factores que han determinado la Historia de Ecuador durante los dos últimos siglos, continúan dominando el panorama del país a inicios del siglo xxi.
Durante la época precolombina en el territorio hoy conocido como Ecuador coexistieron, por miles de años, una gran variedad de grupos indígenas, antes de ser colonizados por los incas primero, y posteriormente por los  conquistadores españoles. Aunque ambas conquistas se dieron mediante brutales invasiones, estos habitantes originarios sufrieron  mucho más y por más tiempo bajo el dominio español que bajo el de los incas.
Durante su historia colonial,  como parte de los Virreinatos de Perú y de Nueva Granada, los habitantes de estas tierras tuvieron que conocer no sólo un grupo de nuevas enfermedades para las que no estaban preparados ni cultural ni inmunológicamente, sino también esclavitud e inequidad. El declive económico de España, unido al ascenso de los nuevos ideales de la Ilustración y la consecuente expansión del movimiento independentista por toda Latinoamérica, al que el país no dejó de sumarse, consiguieron que tras cruentas luchas, este se independizara de España el 24 de mayo de 1822. Durante los primeros años de independencia, Ecuador formó parte de la República de la Gran Colombia de Simón Bolívar, territorio que comprendía también las actuales naciones de Venezuela y Colombia. Esta asociación no duró mucho. El establecimiento de Ecuador como república dio paso a un período de fuerte influencia de la Iglesia Católica. Eloy Alfaro y sus seguidores lucharon entonces por muchas reformas seculares durante la Revolución Liberal.
En los tiempos de la Gran Depresión, Ecuador experimentó una marcada inestabilidad política que culminó en una guerra con el Perú en los umbrales de la II Guerra Mundial. El período de post Guerra de Ecuador se caracterizó por el incremento de la desigualdad y la inestabilidad.
Desde entonces, la historia contemporánea del Ecuador se ha caracterizado por una profunda inestabilidad y dependencia absoluta de las fluctuaciones en los precios del petróleo y en los mercados financieros internacionales, así como en su deuda externa.
Examinando el curso de la Historia de Ecuador, cuatro temas fundamentales emergen:
  • Primero. La mayor parte de la riqueza del país está en las manos de una pequeña minoría. Una reducida clase media lucha por sobrevivir y más de la mitad de la población se encuentra en el límite o por debajo del límite de pobreza. Esta alta inequidad económica, así como la estructura social que la sustenta pueden ser rastreadas hasta la era colonial, con su conocida discriminación racial, sus patrones de propiedad y sus expresiones de dominio cultural eurocéntrico.
  • Segundo. El estilo agrícola de las empresas de la Costa, con Guayaquil a la cabeza, orientado hacia las exportaciones a gran escala, continúa compitiendo con las pequeñas granjas y negocios de la Sierra, representados por Quito. Esta persistente rivalidad entre las regiones a menudo determina el resultado de asuntos de importancia nacional y frecuentemente obstaculiza la labor del Gobierno.
  • Tercero. Debido a la dependencia de productos como el petróleo, la economía ecuatoriana padece de constantes altibajos caracterizados por períodos de alza y de depresión que se alternan, lo cual dificulta un verdadero y significativo cambio económico, político o social.

  • Las raices coloniales de Ecuador no son sólo cosa de los libros de historia, están presentes en la vida diaria, a pesar del tiempo trasncurrido desde la independencia de España.
  • Cuarto. El sistema político del país carece de instituciones fuertes y estables. Desde su independencia de España en 1822, ha habido más de 90 cambios de poder. En promedio, cada dos años un nuevo gobierno civil o militar ha tomado el poder. Por tanto, las instituciones gubernamentales no han tenido oportunidad de madurar y no han sido incapaces de arreglar los constantes problemas que una y otra vez emergen en Ecuador. La falta de un sistema político estable es causa y efecto a la vez de la disparatada estructura clasista del país, de su regionalismo y de su inestable economía.